En el siguiente artículo del periódico digital dominicano Diario Libre de Nov-17-2023 se refiere a que se busca crear un Ministerio Nacional de Cultos para ejecutar políticas gubernamentales a la religión en República Dominicana:
🧐️ Este artículo no tiene nada que se pueda desperdiciar, léelo a continuación y al final te dejo unas palabras al respecto.
El proyecto también crea el Consejo Nacional de Cultos.
La Cámara de Diputados estudia un proyecto de ley que busca crear en el país el Ministerio Nacional de Cultos, que tendrá las mismas características que cualquier dependencia estatal y que busca, entre otros aspectos, ejecutar y promover políticas públicas en materia de religión en la República Dominicana.
La propuesta legislativa fue presentada por el diputado Moisés Ayala, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), quien argumenta que los movimientos cristianos ameritan de una institución pública reguladora y fiscalizadora que pueda certificar legalmente que quienes ejercen el ministerio estén en condiciones de hacerlo.
El nuevo Ministerio Nacional de Cultos sería dirigido por un ministro designado por el presidente de la República y, al momento de su posicionamiento, deberá renunciar a los cargos que ejerza dentro de su concilio, orden religiosa, ministerio, confraternidad o asociación religiosa, además de tomar una licencia "en el ejercicio de su obra pastoral".
Para ser ministro de Cultos, el funcionario debe tener más de 30 años de edad, tener testimonio y vida intachable, graduado de algún seminario teológico, ser recomendado por la confraternidad a la que pertenezca, ser un reconocido ente conciliador y tener un mínimo de diez años de ministerio pastoral en el país.
Funciones del Ministerio.
Entre las funciones del Ministerio estarán crear y aplicar normas en materia religiosa, ser el ente regulador de las relaciones entre iglesias, extender certificados y permisos de operación a los ministros religiosos, mantener un registro de todas las iglesias y concilios, gestionar exoneraciones de impuestos a los actores de la vida religiosa en la República Dominicana, dar permisos para la realización de eventos masivos en el país e inhabilitar a iglesias que no acaten la ley.
Asimismo, fiscalizar las elecciones de las confraternidades, certificar iglesias para que puedan operar legalmente, extender permisos especiales a los extranjeros que residen temporalmente en el país, certificar a los miembros de los consejos provinciales de culto, entre otras responsabilidades.
Consejo Nacional de Cultos.
La misma iniciativa crea el Consejo Nacional de Cultos, que será el máximo organismo de dirección del Ministerio Nacional de Cultos y estará compuesto por el ministro, dos viceministros, los presidentes de las federaciones regionales y representantes de la iglesia católica, adventista, testigos de Jehová y los mormones.
Argumentos.
Para sustentar el proyecto de ley, el proponente alega que las iglesias cristianas representan una población mayoritaria en el país "que cada día va en aumento" y que, por tanto, demanda una regulación.
Además, dice que una ley general de cultos establece un marco legal y una regla justa e igualitaria para todos, ayuda a garantizar derechos colectivos inherentes a la vida religiosa y provee un blindaje ante las amenazas contra las iglesias y los ministros evangélicos.
"Es impostergable dotar al país de una ley de carácter público y contenido religioso, obligatorio, protector, plural, integrado, funcional y sostenible que ofrezca opciones a la población y que reafirme sus prerrogativas constitucionales", argumenta la pieza.
COMENTARIO Y ANÁLISIS.
La lucha contra el Cristianismo en Occidente es sistemática, metódica, continua, decidida y, sobre todo, disfrazada, con el objetivo último de destruir los valores que nuestra fe nos otorga, especialmente en el aspecto familiar, así como en los derechos y la libertad.
Con la creación en nuestro país de este Ministerio Nacional de Cultos se prepara el marco legal y funcional para las futuras y no muy lejanas discriminaciones, violaciones compulsivas de las conciencias, y ulteriormente, la persecución tan claramente predicha en el texto sagrado, siguiendo el camino de la opresión mental, el asfixie económico, el desprecio y la expulsión social, el encarcelamiento y la muerte.
¿Lo ves muy lejos? ¿Está exagerado? ¿Conoces la historia? ¿Y la profecía, qué tal? ¿Crees en el texto sagrado? ¿Puedes ver? ¿Adoras al templo?
Aquí los mayores conspiradores son los mismos dirigentes de todas las confesiones citadas, repito: católicos, adventistas, testigos de Jehová y mormones.
Si los referidos como cristianos o evangélicos no se citan por no estar de acuerdo con esto qué gloriosos sería, pero no sé si tengo fe para creer eso.
El monstruo que vive con nosotros, y nosotros con él, y que ya incluso lleva tiempo creciendo dentro de nosotros es algo serio, por eso está escrito que 'el hermano entregará a la muerte al hermano' (Mateo 10:21), y que todos los discípulos de Cristo serán 'aborrecidos de todos por causa de mi nombre' (Mateo 10:22), dijo el Señor Jesús.
Esta legislación llega en un momento conveniente para repartir recursos públicos a un aún no legalizado para esto, pero el precio a pagar será alto como ningún otro, y no habrá paños para secar las lágrimas que serán derramadas, ni tampoco para limpiar la sangre que desde ya tienen en sus manos los traidores que promulgan y apoyan esto, no los tontos útiles que en un congreso nacional llevan lo que por escrito le pasan y otros levantan sus manos y así legalizan el crimen, el odio y la masacre, la discriminación y el ultraje, sino aquellos que, sentados en lo alto en sus encumbrados tronos sentencian a quienes dicen ser su pueblo al degüelle y seguro matadero.
Al monstruo hay que matarlo y la mejor forma es dejar de alimentarlo.
El financiamiento provisto a estas entidades sólo prepara instituciones que pronto perseguirán a quienes hoy las alimentan.
Ese monstruo debe morir de dentro de nosotros y quizás así pueda nacer quien realmente deba ocupar su lugar.
Hoy nos dieron un verdadero viernes negro.
¡Pero nuestro socorro viene de Jehová, y así ocurrirá!
Que él nos ampare y nos fortaleza.
Charlie Almánzar.
